viernes, 21 de mayo de 2010

Penas que no son penas

Destrozado llego a casa.
No sólo me duele el cuerpo,
Cansado de todo,
Me duele el alma.

Que por mucho que tenga en una mano
En la otra no tengo nada.
Por un lado me sobran abrazos,
Por el otro, me faltan.

Y con un cigarro en la mano
Me siento en la cama.
La primera lágrima de la noche
Me empapa la cara.

Uno a uno, sin detenerse,
Todos aparecen en mi mente.
Los que no están, los que se fueron,
Los que marcharon para siempre.

Intento cerrar mis oídos
A los quejidos de todos los demás.
Harto de escuchar todos los días
Penas que no son penas.

Y aún así, sonrío.
O al menos lo intento.
Mañana será otro día,
Y os seguiré llevando dentro.
No me importa la distancia,
Ni el tiempo.
Sabéis que os quiero.

1 comentario:

  1. Es como una canción, que según cuando la escuches te hace mas feliz o mas triste de lo que estás pero haces tuya cada nota, cada palabra, cada berrido... pues igual tete, he sentido que esas palabras salian de mi. Me ha encantado!!

    ResponderEliminar

Ponte en contacto con nosotros

peligroversossueltos@gmail.com