No quiero tiempos de miserias,
no quiero tiempos de lamentos,
si tengo que lamentar algo es que perdí el tiempo,
en no darme cuenta que algo existía entre nosotros
que no era la mera amistad,
que la confianza había llegado a tal,
que dolía, dolía por ser como somos,
por actuar como actuamos,
por no querer ver,
que simplemente nos amabamos.
martes, 11 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ponte en contacto con nosotros
peligroversossueltos@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario